El drama criminal dirigido por Lorene Scafaria y protagonizado por Jennifer Lopez llega con excelentes críticas y runrún de premios varios. Sí, es así de buena.

En el año 2015 la periodista Jessica Pressler publicó un artículo titulado “The hustlers at scores” en la revista New York. Dicho artículo, fruto de varios meses de investigación periodística y entrevistas,contaba la historia de un grupo de strippers que tras perder su selecta clientela de Wall Street en su club, decidieron ir detrás de los ejecutivos y corredores de bolsa que se enriquecieron con la crisis económica del 2008 y despojarlos de todos sus ahorros.

La última calamidad económica que nació en Estados Unidos con la explosión de la burbuja inmobiliaria y cuyo efecto se sintió en casi todo el mundo ya fue retratada con maestría por el gran Adam McKay en La Gran Apuesta (The Big Short, 2015) y J. C. Chandor hizo lo propio con El Precio de la Codicia (Margin Call, 2011). Ambas grandes películas que abren una ventana para entender las razones de la catrástrofe y poner sobre la lupa a los garcas, financistas, banqueros, economistas y CEOs que llevaron a la economía mundial al borde del colapso, pero con una gran cuenta pendiente.

Ninguna de estas películas nos pone en los zapatos del “ciudadano común”, el tipo que se esfuerza para pagar las cuentas, el que corre riesgo de perder su casa mientras los banqueros juegan a contar pérdidas y llorar por los millones derramados desde sus mansiones. La película de Lorene Scafaria llega para llenar eser vacío.

Destiny (Constance Wu), ahora convertida en una respetable madre de familia en un barrio de clase acomodada, relata a la periodista Elizabeth (Julia Stiles) su historia. Durante su juventud, comenzando a trabajar en un club de striptease para poder pagar las cuentas bajo el tutelaje de la experimentada Ramona (Jeniffrer Lopez). La plata grande llegaba de la mano de los clientes de Wall Street: un grupo de banqueros, corredores de bolsa, ejecutivos, consultores financieros y fiduciarios acostumbrados a tener todo fácil aparecen cada tanto en el club para relajarse, divertirse, ver mujeres hermosas y ponersela en la pera con drogas y alcohol mientras gastan miles de dólares que no les pertencen.

Estos clientes exclusivos son los que les permiten a las chicas hacer la diferencia y a quienes les dan trato preferencial para exprimirles hasta la última moneda en cada noche de joda. Pero cuando los ejecutivos estén más preocupados en recortar sus pérdidas y evitar ir a la cárcel por ser responsables de la crisis que afecta a las chicas antes que por salir de fiesta; las strippers saldrán a buscarlos para seguir sosteniendo su nivel de vida… con métodos no del todo agradables.

Desde el vamos hay que definir a Estafadoras de Wall Street por lo que es: un film político. Una película que se anima a decir cosas importantes sin tener que sermonear abiertamente al espectador. Un grupo multicultural de mujeres en total control de su sexualidad que deciden darle una lección a unos hombres garcas siempre acostumbrados a hacer lo que se les canta y nunca pagar ninguna consecuencia. Una película donde queda de manifiesto el female gaze y como una mirada femenina puede retratar cuerpos bellos y sensuales de otra manera sin lujuria ni babeo gratuito, sino como muestra de poder y control sobre si mismos y sus pretendientes. Un film que arranca en clave feminista e inclusiva con fuertes criticas al machismo y el sistema capitalista.

Como una versión de los clásicos y grandes dramas criminales, Estafadoras de Wall Street desdibuja las líneas entre víctimas y victimarios, presentando personajes complejos y multidimensionales pero sin caer en un tono solemne. Todo retratado con un desenfado y un sentido del humor digno de una de las chicas del club Hustler, contonéandose bajo la mirada de un grupo de garcas embobados que se gatillan una pequeña fortuna cada noche solo para verlas.

Una actuación consagratoria de Jeniffer Lopez (definitivamente y por lejos el mejor papel de su carrera como actriz) que se apoya en los vínculos de amistad y sororidad de las chicas y un correcto balance entre drama y comedia ligera, no sería raro que Estafadoras de Wall Street se convierta en un interesante contendiente para la temporada de premios del año que viene.

Título original: Hustlers. Año: 2019. Duración: 107 minutos. Dirección: Lorene Scafaria. Guion: Lorene Scafaria (basado en el artículo de New York Magazine escrito por Jessica Pressler) Música: Jason Markey. Fotografía: Todd Banhazl. Elenco: Constance Wu, Jennifer Lopez, Julia Stiles, Lili Reinhart, Keke Palmer, Wai Ching Ho, Cardi B, Lizzo, Madeline Brewer.

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