“Quisiera saber tu nombre, tu lugar, tu direccion y si te han puesto teléfono, también tu numeración” CHARLY GARCIA – Cancion para mi muerte (1972)

“Uf, el pibe desayuna mezcla de ron con yogurt, es que al hambre y a la angustia no le importa el glamour. Diganme que no es en serio, que me muestran tantos fines sin proporcionar los medios” WOS – Protocolo (2017)

El 2019 se fue y, más allá de la enumeración de hechos ocurridos a lo largo del año, hubo un hecho específico sobre los últimos días que, no sólo me conmovió en demasía, sino que me disparó algunas reflexiones que, en esta primera semana del 2020, intentaré convertir en la nota que inicia en este párrafo.

El jueves 19 de diciembre arranqué para el Luna Park. Fui invitado por una amiga de veintipocos que iba a llevar a su primer recital masivo a su hermano de trece años. También era el primera recital para ella, situación que me contaron apenas llegué al estadio. Era la segunda noche consecutiva que Valentín Oliva, más conocido como WOS, hacía en el mítico escenario.

Lo primero que pensé mientras sonaba Militantes del climax, la banda soporte, es que resultaba muy probable que para muchos de los concurrentes, también fuera su primer recital de rock, al igual que para mis acompañantes. 

La banda soporte sonaba y yo me abstraía en la multitud que de a poco se iba formando. 

Mi hipótesis se confirmaba rápidamente. El promedio de edad era muy bajo; me animaría a decir que rondaba entre los 12 y los 25 años

Seguramente, con mis jóvenes y radiantes treinta y seis años, era de los mayores; al menos entre los que sí sabían a quién iban a ver tocar. Había también, padres, madres, abuelos y abuelas acompañando a niños y adolescentes, que también andaban en grupos numerosos super excitados y exultantes. 

Resulta necesario hacer un pequeño ejercicio de análisis sobre el fenómeno que representa este jovencísimo artista nacido en 1998, y por qué me parece que esos dos recitales fueron una marca para su generación y un hito de cara al futuro de la música independiente en nuestro país. 

Los fenómenos populares de masas no acontecen en cualquier momento, ni por coincidencias azarosas, mucho menos aún si están por fuera de los mecanismos comerciales de la industria del entretenimiento. El arte alternativo e independiente se potencia en su onda expansiva ‘cuando las papas queman’. No es casual que la consolidación del freestyle y la aparición subterránea de nuevos emergentes como WOS, coincida con los tiempos de Macrismo y el retroceso cultural y social en nuestro país.

“Tenés una boca para hablar y comenzás a preguntar y conocés a la mentira”. CHARLY GARCIA – Cuando comenzamos a nacer (1972)

“Y si ahora gritamos y cantamos en modo de protesta, es porque preguntamos bien y nadie nos dió una respuesta”. WOS – Canguro (2019)

Si tuviera que buscar un antecedente histórico que tenga la mayor cantidad de coincidencias, e iguales características a las que tiene el fenómeno WOS; su capacidad de llenar dos veces un estadio como el Luna Park haciendo una convocatoria por fuera de las grandes compañías del entretenimiento y la virtud de ponerle voz a las cosas que le pasan a los que tienen su misma edad; tendría que remontarme al 5 de septiembre de 1975.  Honestamente, no encuentro un antecedente más cercano.

Aquel día, un par de jóvenes de veintipocos hacían también dos funciones repletas en el mismo estadio, en medio de una Argentina convulsionada por la violencia política, juntando en una sola noche casi treinta mil jóvenes almas iguales a ellos. Adiós Sui Generis, tuvo el mismo valor y la misma importancia que me parece tuvo, en esta oportunidad, las dos fechas de Oliva en el mítico estadio de boxeo para la mayoría de los de su generación.

La diferencia más escandalosa es que Sui Generis lo hizo como final de su carrera, y WOS lo propone como el inicio. El arte de los wachines no tiene techo de ningún tipo y emociona, al menos a mí.

Me generaba entre miedo y orgullo ver a los tres niños que estaban delante nuestro, que debían tener entre 11 y 14 años, cantar todas las letras de los temas de WOS. Completos. Con actitud, con gestualidad, a los gritos y saltando cuando la música invitaba a soltar el alma  y mover el cuerpo.

Idéntica situación es la que Charly García y Nito Mestre generaron hace cuarenta y cuatro años. Hitos populares que dejan testimonio de cada juventud en cada momento de la historia. 

Quizá alguno de los abuelos y abuelas que estaban de acompañantes en el recital del último diciembre, es uno de los adolescentes de los ‘70 que aparecen en la película del legendario concierto de Sui, producida por Leopoldo Torre Nilson, contando porque le gustaba tanto el dúo y como se sentían parte de una época, gracias a ese testimonio que se cristalizaba en las canciones de Charly.

“Por fin veo tus ojos que lloran desde el fondo y empiezo a amarte con toda mi piel. Y escarbo hasta abrazarte y me sangran las manos, pero qué libres vamos a crecer” CHARLY GARCIA – Rasguña las piedras (1973)

“No puedo amar, ¿no puedo amar? o solo no amo como aman los demás, ¿cómo hay que amar? ¿hay que amar? hay que desarmar los preceptos hechos y tirarse al mar” WOS – Andromeda (2018)

Nito y Charly daban fin a su dupla artística en medio de la violencia política más salvaje. Perón había muerto y el Poder Ejecutivo estaba a cargo de Isabelita. La triple AAA operaba clandestinamente y andaba de cacería contra la Juventud Peronista y dirigentes de la Tendencia Revolucionaria. Ese mismo año, López Rega renuncia después del Rodrigazo, y se va del país. Hacía un año que Montoneros había vuelto a la clandestinidad.

WOS consolida su vertiginosa carrera con la presentación de su primera disco CARAVANA, en medio de una crisis económica anunciada por el ex Presidente Macri desde el primer día, la doctrina Chocobar, la desaparición de Santiago Maldonado, la legitimación de la represión social. Sin la mínima intención de comparar los periodos históricos, es interesante como el arte popular se mete por las grietas de los momento difíciles. Cada proceso histórico genera siempre emergentes que sintetizan los estados de ánimos de las mayorías ¿O casi siempre?

“Y yo canto para usted. El que atrasa los relojes, el que ya jamás podrá cambiar y no se dio cuenta nunca que su casa se derrumba” CHARLY GARCIA – Para quien canto yo entonces (1974)

“Me gusta contar lo que siento realmente, así en 10 años sabré lo que pensaba a los 20. Entiendo que no sepan que expresar, si están viviendo mierda ¿que mierda van a contar? WOS – Púrpura (2018)

El recital en el Luna Park llegó a su fin y la verdad que fue un gran show. La banda suena super ajustada, las proyecciones y visuales estuvieron muy bien; Ca7riel, Acru y La Bomba de Tiempo como invitados y una serie de rituales musicales estarán encabezados por este maestro de ceremonia que trae rap, rock y freestyle y parece no tener pensado detener su marcha.

De todo este asunto se me desprende otra idea inconducente: Podría afirmar que durante el Kirchnerismo los artistas que interpelaron y conmocionaron a una porción grande de jóvenes lo hacían desde la identificación de clase, no desde lo generacional. No se me ocurren tanto fenómenos de la misma magnitud surgido durante esos años. Pienso en La Renga, la banda de Mataderos, pero su consolidación es muy anterior a la etapa política que comenzó el 25 de mayo de 2003. Callejeros también representaba la voz de los jóvenes de un sector social en particular, antes que la muerte y la tragedia le pusiera fin a esa experiencia musical el 30 de diciembre de 2004.

¿Hubo un fenómeno musical de masas que interpele a toda una generación durante el Kirchnerismo? Me animo a afirmar que no ¿Por qué? habrá que reflexionar y ver si es posible llegar a alguna conclusión, en el caso que tenga algún sentido usar el tiempo en eso, cuando, perfectamente, podríamos estar invirtiendo ese tiempo en volver a escuchar o descubrir Pequeñas anécdotas sobre las instituciones.

“No llores nena que no es la muerte, bajo los techos alumbra el sol”
“No para de toser trabajando doce horas, cobra do’ moneda’ al mes pa’ mantener cuatro personas”

9 COMENTARIOS

  1. Es durísimo tener que escribir sobre música rock, redactar notas sobre el tema, cuando la mediocridad del género, desde hace décadas, no aporta ningún música o banda que supere lo paupérrimo. Después de Soda, Sumo, Divididos, Redondos, el rock quedó acéfalo y a la deriva…

    • Hola! Gracias por entrar a leer las notas de #ElRebusque.
      Entiendo tu perspectiva, pero para mí, WOS es rock y del mejor.
      Hay para todos los gustos, sólo hay que tener ganas de buscar.
      Saludos y gracias!!!!

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