Ante la crisis económica y la cantidad de comedores que se abrieron en Quilmes, el Concejo Deliberante, por pedido de las organizaciones sociales y políticas lograron aprobar la emergencia alimentaria. Pero el intendente Martiniano Molina decidió mirar para otro lado ante el pedido y difundió un acuerdo de colaboración, firmado con una Fundación, para transportar 7650 Kgs de alimentos en diferentes barrios. El anuncio es incomprobable.

El comunicado que enviaron desde la prensa del Municipio de Quilmes explica que es una iniciativa impulsada por la Dirección de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de la Secretaría de Gobierno, en forma conjunta con la Coordinación de Emergencias, Protección Civil y Movilidad Urbana a través de su Dirección de Defensa Civil. Aseguran que “efectivizó el compromiso asumido por la Municipalidad de Quilmes respecto a solventar los gastos de flete y distribución de alimentos que numerosas entidades sociales quilmeñas compran directamente a Banco de Alimentos”

Esta fundación habría repartido alimentos en distintos barrios como Villa Itatí, Villa Azul, Barrio La Paz, Barrio Finexcor y Quilmes Oeste.

Y cuentan un “ahorro”: “De esta forma, el Municipio está contribuyendo al ahorro en concepto de flete y/o gastos de combustible y transporte que las organizaciones sociales quilmeñas debían desembolsar para acercarse hasta la localidad de San Martín”

“Esta administración municipal vuelve a demostrar, una vez más, no sólo su cercanía hacia aquellos sujetos de derechos que más necesitan la presencia del Estado sino también sensibilidad social para que estas personas puedan acceder más fácilmente a una potestad tan básica como es, la alimentación” declaró el intendente Martiniano Molina.

La realidad es que el distrito se encuentra en Emergencia Alimentaria hasta diciembre. En los barrios que cuentan con comedores los alimentos no llegan, las leches no se reparten y Desarrollo Social hace oídos sordos.

Desde el Consejo Local de Niñez se explicó el pedido: “Es motivado en la agudización de la situación económico-social y la falta de respuestas por parte del Estado que impacten positivamente para paliar la situación”.

“En virtud de ello, ayer, una delegación representativa del Consejo se hizo presente en el Municipio y en el Concejo Deliberante, para peticionar al Intendente Martiniano Molina y a todos los Bloques de Concejales que instrumenten los medios para reforzar y fortalecer, mediante partidas presupuestarias distritales, el Servicio Alimentario Escolar y las diversas líneas de acción destinadas a merenderos y comedores barriales, así como la distribución de leche a través de las Unidades Sanitarias y organismos estatales pertinentes”, se informó en un comunicado de prensa.

Al tiempo que se resaltó: “Entendiendo que la realidad por la que atraviesan vastos sectores de la población quilmeña debe ser priorizada por sobre los tiempos y las disputas electorales, el Consejo manifiesta la firme voluntad de acompañar firmemente con acciones y organización este pedido. En virtud de ello la semana próxima volverán a presentarse con el objetivo que en Sesión Extraordinaria, dada la urgencia que la situación amerita, se avance en la ordenanza que declare la Emergencia Alimentaria, con el fin de avalar la reasignación de partidas priorizando la compra de alimentos”.

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