Foto: Daniel Dabove (Telam)

A raíz de lo ocurrido el domingo cuando dos agentes de control de tránsito fueron atropellados por un conductor que eludió el control de alcoholemia, los trabajadores y trabajadoras de la Secretaría de Transporte de la Ciudad denunciaron las condiciones precarias en que trabajan.

Cinthia Choque y Santiago Siciliano, que fueron arrollados ayer a la madrugada, formaban parte de una de las cuadrillas nocturnas de la Dirección General de Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito y Seguridad Vial del gobierno porteño. Cinthia, de 28 años, murió en el lugar mientras esperaba la llegada del SAME. Santiago sufrió politraumatismos varios incluyendo fractura de cráneo y se encuentra internado en el Hospital Fernández con pronóstico reservado.

Sus compañeros de trabajo manifestaron este mediodía en el Obelisco para reclamar justicia. Allí denunciaron además que de los 2.600 agentes que cumplen funciones para la Ciudad, sólo 900 lo hacen con contrato de trabajo estable. Los otros 1.700 cobran un sueldo como monotributistas: sin ART, seguro, ni obra social. El dato fue confirmado hoy por el secretario de transporte porteño, Juan José Méndez, en Radio La Red.

“Hay dos modalidades de contratación en los agentes de tránsito, hay monotributistas y hay personal de planta. Con el paso del tiempo los que tienen continuidad en el cuerpo de agentes de tránsito eventualmente van pasando a la planta del Gobierno de la Ciudad”, justificó el funcionario. Es difícil precisar cuándo se cumple dicha continuidad, Cinthia Choque trabajaba hacía 6 años en las mismas condiciones y nunca le habían ofrecido el pase a planta permanente, por lo que su familia tampoco podrá cobrar la indemnización correspondiente.

El titular de Transporte aseguró además que su cartera tiene contratado “un seguro que cubre y da las mismas prestaciones que una ART”, algo que fue desmentido a El Rebusque por distintos agentes de tránsito que participaron del reclamo de justicia.“No tenemos absolutamente nada. A mí sí me pisan un pie me tengo que pagar hasta el ibuprofeno” contó una de las agentes. “Lo único que nos cubren son los días de médico, nada más”.

“Es muy difícil que te pasen a planta transitoria” cuenta otra trabajadora con 2 años de antigüedad. El vínculo laboral precario, moneda corriente en el empleo público de todos los niveles del Estado, toma mayor gravedad cuando afecta a quienes deben controlar el cumplimiento de la ley.

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