La nueva película del siempre interesante André Øvredal adapta una popular saga de cuentos de terror para chicos.

En 1981 el escritor Alvin Schwartz escribiría la obra que pondría su nombre en el mundo de la literatura. Historias de Miedo para contar en la Oscuridad (Scary Stories to Tell in the Dark) es una colección de cuentos de terror muy breves -la mayoría no pasa de las 3 páginas- apuntada al público infantil. El nicho de cuentitos de horror para niños no era ninguna novedad en aquel momento pero la serie de libros de Schwartz (después del primer volúmen aparecieron dos más) logró perdurar en la memoria (y las pesadillas) de miles de niños estadounidenses ochentosos que más tarde le contarían esos mismos cuentos a sus propios hijos.

Parte del encanto de las historias de Schwartz radica en la forma en que están escritas: cortitas y al pie como para atrapar a niños de todas las edades, pero sin escaparle a tópicos violentos y siniestros como el homicidio, sangre a raudales, desfiguraciones, canibalismo, asesinos psicópatas, casas embrujadas y monstruos clásicos. El autor recurrió al folklore local y a varias leyendas urbanas populares para adaptar en algunos de sus cuentos (el garfio/mano del asesino en la manija de la puerta del auto, los cocodrilos en las alcantarillas, la niñera acosada por llamadas de un loco hasta que descubre que vienen de dentro de la casa, el paciente escapado del loquero escondido en el asiento de atrás, etc) y el arte perturbador de las ilustraciones de Stephen Gammell convertía a estos libros en un tesoro prohibido y macabro para los niños.

En serio, miren esto. No da más de tétrico.

Desde el lado de la película, vemos un par de nombres más que interesantes ligados a esta adaptación cinematográfica. Por un lado, el recientemente oscarizado Guillermo del Toro (El Laberinto del Fauno, 2006 / La Forma del Agua, 2017) aparece en el papel de productor y como creador del primer borrador del guion de la adaptación. No es extraño verlo unido a este proyecto, quien conozca la filmografía del mexicano sabe su fascinación por los monstruos y las historias lúgubres. Por otro lado, quien terminó tomando las riendas del proyecto fue el cineasta noruego André Øvredal (Trollhunter, 2009 / The Autopsy of Jane Doe, 2016), un tipo que demostró que con poco presupuesto pero grandes ideas puede crear buenas películas. Su primer film en cruzar aguas internacionales es un increíble found-footage de fantasía oscura mientras que su segunda película -primera hablada en ingles- es un sólido film de terror.

El desafío a la hora de adaptar varios cuentitos cortos en formato de antología es que la película termina siendo tan buena como su mejor capítulo o tan mala como el peor (caso Relatos Salvajes, donde se habla más de los episodios individuales que de la película como un todo), así que Del Toro y Øvredal optaron por un enfoque diferente: hilar las varias historias cortas dentro de una misma narrativa.

En 1968, un grupo de adolescentes termina encerrado en una antigua casa que se rumorea embrujada. En la vieja mansión de la familia Bellows, los fundadores del pueblo, la joven Stella (Zoe Colletti) descubre un libro lleno de cuentos de terror escritos por la difunta Sarah Bellows. Al llevarse el libro a casa, el fantasma de Sarah sigue escribiendo historias frescas en su libro y los protagonistas son los jóvenes que perturbaron su paz. Ahora, los niños deberán descubrir como detener la maldición antes de que Sarah escriba sus historias con finales trágicos y terribles.

Si un grano con pus es terrible, imaginate uno con ARAÑAS VIVAS adentro

Øvredal y Del Toro le encontraron la vuelta para contar cada cuentito sin descuidar una historia que las va aglutinando. Cuando decimos que Historias de Miedo para Contar en la Oscuridad es “terror para chicos” nos referimos a que la película da un poco de miedo sin tener que recurrir a gore explícito o muertes violentas y terribles. Sin embargo, el correcto tono en el que la historia está narrada hace que uno no sienta la falta de imágenes fuertes para pasar un buen rato de sustos.

La película recuerda a otros films de “viñetas variadas de terror” como Creepshow (1982) o Cuentos de la Cripta (1972). Tomando como referencia otra saga de cuentos de terror para niños que fue adaptada al cine recientemente –Escalofríos (Goosebumps, la saga noventera de R.L. Stine)-, este es el camino correcto en lugar de optar por una comedia de mierda con Jack Black.

The Pale Lady, uno de los monstruos hechos con efectos prácticos.

Si sos fan de las películas de terror clásicas con efectos especiales prácticos, monstruos bien diseñados pero no te bancás escenas fuertes, probablemente esta sea una película de horror para vos a la que también podés llevar a tu sobrinito sin traumatizarlo de por vida. Esta tiene de todo (un monstruo bulboso, un espantapájaros asesino, un cadáver reanimado y un cuerpo mutilado que se arma y se desarma).

Título original: Scary Stories to Tell in the Dark. Año: 2019. Duración: 108 minutos. Dirección: André Øvredal. Guion: Guillermo del Toro, Patrick Melton, Marcus Dulstan (basado en los libros de Alvin Schwartz). Musica: Marco Beltrami, Anna Drubich. Fotografía: Roman Osin. Elenco: Zoe Colletti, Michael Garza, Gabriel Rush, Austin Zajur, Natalie Ganzhorn, Austin Abrams, Dean Norris.

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