Este martes a las 16:20 colapsó una estructura tubular que se utilizaba para la construcción de la nueva terminal de pasajeros del aeropuerto de Ezeiza. Un trabajador perdió la vida, a otro le realizaron una neurocirugía y permanece en grave estado, otros 12 resultaron heridos. ¿Fue sólo un accidente?

José Bulacio, capataz fallecido en el derrumbe, trabajaba para la firma TAME especializada en andamios y pantallas protectoras. La empresa es sólo una de las 60 que trabajan en forma simultánea para las distintas tareas de construcción del aeropuerto. Según el relato de testigos, el derrumbe se habría producido cuando una grúa tijera, operada por otra empresa, colisionó contra la base de la estructura tubular donde varios operarios trabajaban en una altura promedio de 16 metros, similar a la de un quinto piso.

Dos trabajadores quedaron suspendidos en el aire, sujetos a sus arneses de seguridad, pero los demás cayeron al vacío por motivos que deberán ser investigados en la Justicia. Ricardo Camaño, vocero del sindicato de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), afirmó en Radio con vos que “La obra tenía denuncias por incumplimientos en medidas de seguridad”.

Las obras, que comenzaron a principios de este año, están divididas en dos etapas. La primera debía finalizar a mediados de agosto pero sufrió demoras y finalmente fue inaugurada el 16 de septiembre con la presencia del ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich.

En esa oportunidad, Dietrich había compartido en redes sociales fotografías de un asado junto a los trabajadores de la construcción y, adelantaba, dentro de muy poco también estaría inaugurada la nueva terminal de pasajeros. El apuro del ministro por finalizar los trabajos no es casual, las inauguraciones en aeropuertos y la proclamada “revolución de los aviones” forman parte central -al menos hasta ayer- de la agenda de campaña reeleccionista de Mauricio Macri.

El recorrido aeroportuario del Presidente luego de las PASO comenzó en Iguazú el 23 de agosto, donde inauguró la nueva conexión aérea con Madrid operada por Air Europa. El 19 de Septiembre emprendió una gira que comenzó en Jujuy, inaugurando junto al gobernador Gerardo Morales el nuevo edificio del aeropuerto provincial. El 20 de Septiembre realizó un aterrizaje sorpresa en el aeropuerto low cost de El Palomar, se sacó una foto con trabajadores y criticó el freno de la Justicia a las operaciones nocturnas pese a las quejas de los vecinos. Al día siguiente viajó a Mar del Plata para inaugurar las obras de remodelación del aeropuerto “Astor Piazzola”. Tres aeropuertos en tres días.

Pero la campaña aún no finalizaba, Aeropuertos Argentina 2000, empresa privada que gestiona las operaciones de 35 terminales aéreas del país, informó a medios misioneros que el Presidente estaría nuevamente en Iguazú el próximo viernes 27 de septiembre para inaugurar el sector de preembarque internacional. La gira presidencial por aeropuertos finalizaría con la inauguración -parcial- de la terminal de pasajeros de Ezeiza.

El apuro se explica por el apretado calendario electoral, pues a partir del miércoles 2 de octubre comienza a regir la prohibición de actos públicos susceptibles de promover la captación del sufragio, es decir, anuncios e inauguraciones.

Cámara Nacional Electoral

Según relataron los trabajadores, la construcción de la terminal de pasajeros no iba a finalizar hasta dentro de unos tres meses, pero el gobierno nacional pretendía inaugurar al menos un pequeño sector antes del 2 de octubre, por lo que la presión sobre los obreros era mayúscula. Los plazos de entrega apretados, que muchas veces van en contra de las posibilidades reales, “son el principal escollo que uno puede tener en la obra, son un factor completamente negativo para tener condiciones de trabajo adecuadas” aseguró Mauro Posadas, experto en seguridad e higiene, porque “cuando el tiempo apremia comienzan a pasar estas cosas” como la superposición de tareas y otras fallas de seguridad.

Trabajadores de las obras de Ezeiza comentaron en distintos medios de comunicación cómo eran presionados por este el plazo de entrega, manteniendo la actividad incluso en horarios nocturnos, con horas extras y exceso de personal en tareas simultáneas que atentan contra las normas de seguridad. Lucas, capataz de una cuadrilla de trabajo, relató en Crónica TV que estaban “trabajando con mucha presión, en andamios de 15 y 20 metros de altura. Con gente trabajando en negro y con sueldos irregulares”.

Desde la UOCRA afirmaron que las obras habían sido denunciadas en distintas oportunidades por fallas en las condiciones de seguridad e irregularidades en la modalidad de contratación. Desde el sindicato difundieron actas de inspección del Ministerio de Trabajo bonaerense que, aseguraron, había ordenado la suspensión de los trabajos producto de las falencias detectadas.

Constancia de inspección del Ministerio de Trabajo Bonaerense difundida por la UOCRA.

En el documento se informa que la inspección detectó distintos incumplimientos, entre ellos la falta de “constancias de capacitaciones al personal en la materia de riesgos generales y específicos (Riesgo eléctrico, manejo manual de cargas, trabajo en altura, uso de EPP)”, la “falta de constancia de entrega a los trabajadores de normas y procedimientos para el desarrollo del trabajo sin riesgos para la salud del trabajador” y la ausencia de control bromatologico de viandas.

Constancia de inspección del Ministerio de Trabajo Bonaerense difundida por la UOCRA.

Ricardo Caamaño explicó que su sindicato no paralizó los trabajos ante las irregularidades porque “no tiene poder de policía laboral” aunque sí realizaron distintas medidas sindicales para exigir la regularización de la situación.

La Justicia será ahora la encargada de investigar las responsabilidades en la tragedia, que podría destapar un entramado de irregularidades incentivadas por la campaña electoral del oficialismo.

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